La casa de la Playa (poema en obra)

Casa de la playa

…..

ahora finalmente me encamino
verano de estaciones superpuestas
el micro se detiene
una calle de arena que se clava en la ruta
me lleva hacia la casa de la playa

…..

Todo lo que bajaba con la palabra ADÁN me pertenece
Como el primer paseo del hombre por un bosque
En la primera noche de verano. Mira el cielo estrellado
El vidrio roto. Piensa: cómo se fue mezclando el uno con el todo

Me tomo el té callado. Como la vez primera que hombre toma
Té. Una nubes deshechas avanzan diligentes se enganchan
En las ramas los techos puntiagudos llenando de humedades
y musgo transparente este símil edén. Las copas de los árboles
Se alzan y están alzadas. Como queriendo abrirse a luces adivinas.
Las casas. Su luz atravesando las hojas de las ramas.
Cada una es la primera casa que desciende de la palabra Adán.

Por momentos. Cuando la oscuridad me apaña por lo bajo.
Entonces en el cielo se clarifica todo. Una explosión de esquirlas
Que titilan heladas. Me veo en las ojotas que siguen sin orgullo
Por la calle de arena. Son las ojotas viejas de alguien nuevo
-me digo. Acaban de salir a la existencia por el mismo agujero
donde sale todo. Todavía no hay bosque pueblo costero nada
por ningún lado siquiera parecido a un pedestal.

…………………………………..

En la mañana abierta tras los abedules
El sol como un pimiento que expande su picante

Ese ardor para mí que salgo de las sombras
Ramas peladas y humo. Son del invierno.

Estallido de gritos que brotan de gargantas emplumadas
Emplumadas y tibias – de menos de un centímetro de diámetro-
para partir en gajos la floresta.

Esa estridencia quiero para mí. Ese vidrio molido
Sólo para soltarlo a lo que viene ( en el augurio?).

Entra por la persiana una luminiscencia que se estira hasta tocar
la hoja. Bienvenida le digo a este paraje helado.

Todo el afuera arrastra en sus partículas un río alcoholizado
con restos de futuras erupciones de rocío y semillas.

Me siento un esquimal que espera con el arpón clavado en esta superficie inmaculada

Esa coma de sol aprovecho. Y la lluvia enconada que baja desde siglos
Sólo para entibiarme. Así puedo esperar. Mantenerme con vida.

Espiar sin perecer y seguir acechando los signos de otra vida
Que se mueve debajo de lo opaco que todo lo sostiene.

……………………………………………………………………………………….
Octubre

Escribo acá
en el lujo espacial frente al estanque
perplejo y aliviado
con la alfombra de insectos transparentes
que esta mañana flotan en el agua y que hasta ayer
volaban. Son millones de alas
como los del poema Los Chayules en el lago
azul de Nicaragua. Los que están en el suelo
las brisa los ha ido amontonando
en un pequeño cerro quejumbroso
listo para barrer. Es Octubre
y lo que ya tendría que llegar
no llega. Se cuaja la distancia
entre lo que amenaza y el poder
de esgrimirlo.
Uno no está impedido de vivir.
Justo antes de salir a preguntarle
al que todo lo sabe
oyendo la dureza de los ciclos
supe encontrar mi fe.

………………………………………………….

Mañana enormemente predispuesta
En los toldos se embolsa un aire vegetal que después venden
En latitas cerradas al vacío. Aire de mar pasado
Por el cedazo de filtros subterráneos.
El sol llega silbando su ansia de minerales.
La estadía promete. Algo me dice estás
Enteramente acá y éste es el día.
Pero sé que esta luz del otoño es la misma en la casa de la playa
Instantes separados 400 kilómetros -aunque no te dé tiempo
a pronunciar recorre- a la velocidad de la luz y del sonido
Que llega confundiendo latidos y estaciones.

Para salir temprano alguien arma la vianda,
Otro envuelve en la lona sus juguetes livianos
El sostén de la casa –que bambolea el viento-
Lleva las pertenencias más pesadas

Llegar un poco antes que la playa se llene de fritangas
De colores y de gritos: es la meta y el requerimiento.
Pero algo te interrumpe
Estás lejos ahora de aquéllas excursiones
Y la certeza extraña de dicha lejanía
Te permite ensoñar recién ahora una felicidad
Que creíste para siempre embargada.

Antes que el mar sostenga entre sus labios el perfecto bullicio
Dejando los azules territorios totalmente ignorados
Así se prometía cada día ese verano. Exactamente igual.
Distinto en esa réplica variable de lo que a cada instante
Está por empezar.

………………………………….

Febrero

En ese movimiento perceptivo
donde se arrima un pájaro playero
es una joven madre lo que se destaca

en su cuerpo se advierte la belleza partida
y el tumulto de goces y fastidios
que alumbraron su pequeño dios

bajo el toallón azul tiembla el cuerpo deseable
curvas para tomar acelerando
sosteniendo el volante con firmeza y tensión

todo se ha oscurecido
en torno a su figura breve
y a la mucho más breve que le toma la mano
todo se ha oscurecido
como una multitud

estará sola pienso? alguien se atreverá?

el bicho volador de pronto
rompe con mi egoísmo
el presente me tira de la mano
rompe el flojo espejismo de querer a las mil

-me acompañas al mar dice mi hija

su voz llega hasta mi desde el futuro
me hecha en cara la arena de sus ojos burlones

me vuelve agradecido a ese desierto
de ruidos y colores sordos pero perfectos.

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