El poder de unos límites

Alicia Silva Rey

2-


 Escucho voces en el silencio
 de la planicie o pampa.
 Hablan las almas muertas y vivas
 que han sido conmigo en mí.
 Esa primera persona donde confluyen
 río y mar, dos órdenes o filiaciones,
 recuerda.

 Se dice de mí: “por qué el tú”. 
 Porque ahí nace el plural.

 Estoy en el vestíbulo de mi ojo por primera vez.
 Una pequeña judía de la estepa
 que subsiste en el bosque consumiendo raíces
 (se hizo quitar el lunar de la espalda
 porque su varón era lento e impresionable),
 trató de entrar a la antigua luz
 por la fuerza y prendió velas rústicas
 para incendiar su lista de mortificaciones. 
(declinar latines en lenguas de pastores;habitar
casas que otros habían olvidado incendiar).

 Ese resto de sí era una horquilla de oro.
 “Alondra”, murmuraba.
 Ninguna cosa era ya comestible
 y sus maestros habían usado con ella
 la vara de azotar.
 


5-


Venciendo la resistencia natural a los atributos
del padre,
dieron a luz, los hijos: una carta manuscrita,
un pincel seco, la superficie de una pintura
con la huella de uno de sus dedos, el índice.
La ausencia absoluta de un padre es ominosa.
Este padre no cesaba de estar presente in absentia.
Sus menores detalles florecían.
El cuarto ceremonial era bebible y comestible
como el cuerpo de un padre.
La que ovula la voz es la cantora.
Los que distribuyen los ornatos del joven padre
son varones ungidos.
La luz llega trizada en devanados caireles.
No hubo mujer aquí que pulsara la jodida cabeza




11-
 
 
Hoy abracé mi circunspección.
Mi circunspección era un cestito
de mala costurera desbordado
de agujas, me dispersé, me dividí, me desbarranqué,
en lo separado de mí viví,
en esa fragilidad de tolderías.


14-


 Mi alegría
 era igual a doce cabras etíopes
 paradas en la luz.
 Fui alegre como una de las doce
 cabras etíopes,
 secó mi alegría
 como se pasa la uva
 y por eso
 no hablaron
 el dialecto de mi corazón. 
 Vos sí escuchaste
 en lo alto de tus labores, un grito
 y fuiste interrumpido
 y algo te rozó
 y enseguida olvidaste
 porque lo que se ignora
 es neutro a nuestro saber
 e informulado.



15-


 Aquel color, ese olor,
 las partes húmedas
 y blandas del ojo
 con el vino en los labios,
 la sangría en su jarra
 empañada, y las palabras
 vulgares que al cuerpo
 descontentan. Cómo pudiste
 perder el cuerpo a cambio
 de una lengua cerril.
 De esas memorias tristes
 han nacido estos partos,
 necesito aguas,
 preciso que otras
 rompan aguas por mí.



Una poesía que sea un santuario en ruinas


Una poesía que sea un santuario en ruinas
a punto de renacer.
Seca, ardua, indigerible y mala, muy mala,
como el veneno. Un canto. Que desgarre
la superficie de lo neutro. El ruido de una roca
partiéndose a causa del agua congelada
que estalla en el vidrio de tu alucinación.

La rotura de mi clavícula en aquel accidente
automovilístico: el instante en el que se comienza
a rebotar sin control dentro de la cabina del auto
antes de perder la conciencia y el miedo.








Alicia Silva Rey (Quilmes, Buenos Aires, 1950)  
 Escribió: La mujercita del espejo (1985), Fragmento de correspondencias (1996-2003), Cartas a la iguana (2012), La Pared al Padre -novela (2013), Lazos de amor-relatos (2013) y Boleros, 2015.
 Publicó: La solitudine (Buenos Aires, CILC, 2009), (circa) -2004-2007 (Añosluz Ediciones, 2014) y Partes del campo (Ediciones de la Eterna, 2015), Orillos (Barnacle, 2015) y El poder de unos límites (Barnacle, 2017).
 Colaboró con Gustavo Fontán en el guión de su película La madre (2010). Escribe en del Sur, agenda cultural de Quilmes y en Archivos del Sur.

Un pensamiento en “El poder de unos límites

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s