ALBERTO MUÑOZ

Alberto Muñoz

Un sábalo en el Central Park de Olavarría

Fueron los sábalos
los que armaron el desastre
en el circo panameño de Olavarría.
Habían previsto la agonía
desde el paseo del hombre sándwich
anunciando un acto de magia sobre aguas danzantes.

Aquella noche de escarpada
hubo rebelión.
Años de sometimiento, de trabajo forzado en esas aguas
de anilina.
Reivindicación para aquéllos que no eligieron la tierra.

Corrió sangre
y escaparon,
desovando en primavera.



La moneda sagrada

Reconozco a dios bajando del Paraná en Limay,
cargado de surubíes, remando sobre
la misa del río.
Pasa frente a mi nueva casa y lo saludo.

Septiembre es un mes donde la madera
se abre en celo hinchándose de verde y de pájaros,
lo necesario del hombre dobla al hombre
en arcilla, en clavo de olor y nuez.

Reconozco a dios en ese perro negro que el
destino alejó de mi sombrero,
el monte alguna vez le morderá la calavera
como a mí y sabremos estar de fiesta
como en otro septiembre,
con tortas y líquenes en la pascua dividida.

Aquí el silencio no hace daño
y aunque siempre es preferible hundir
el rostro en una tierra de mujer,
yo me quedo solo,
al rayo del carbón, armando mis cigarros
y mirando cómo se va la tarde
por un agujero irrepetible.

Reconozco a dios colgando de la noche,
un alquitrán no es menos sabio, una
herramienta, un número.

Cómo harán los marineros para no guardar
el habla bajo el río, siempre tan distantes
y cerrados, oliendo a grado inmaterial
de la memoria.
Yo recurro a ellos sin molestar
y pregunto por esa moneda que la
poesía tira al infinito. Oh, sí,
reconozco a dios en la moneda
antes de caer, antes de ser cierta.



De algunos detalles para reconocer a los verdugos

No creen en los puentes.
No soportan nada derivado del círculo.
No aprenden el número tres.
Disponen de loros que roban el lenguaje.
Son insensibles a la música y no perciben tres colores de la
gama tonal.
Tienen una vena de más.
Se llaman a sí mismos y no acuden.
No soportan la última hora ni la primera.
No aspiran a ser hombres sino animales superiores.
Piensan que un filo separa lo infinito de lo finito.
Tienen un solo sueño recurrente que escriben en un libro
colectivo oculto en campo de maniobras.
Tienen dos sombras.



Sordos y ciegos

Abuela te estás quedando sorda.
Estás mucho más sorda que el año
pasado. El año pasado te pude
decir que le cagaste la vida a mamá
pero vos llegaste a escuchar solamente
“la vida a mamá” y contestaste:
“Sí, me sacrifiqué”.
Este año te volví a decir lo mismo
pero tu oído más deteriorado que el
del año pasado registró solamente
“a mamá” y contestaste desde tu paraíso de tapia:
“…cuidarla, como yo cuidé a la tuya”.
Ahora abuela te estoy gritando.
No está pasando un tren soy yo el que ruge
tu nieto de molicie tu maldito perro inacabable.
Tengo la boca abrochada a tu oreja
te grito como si cayera de un piso veinte
te estoy gritando frente a mamá
que no puede ver lo que hago.



De La luz contra el centeno (antología de la poesía de Alberto Muñoz , Ediciones Continente 2013)



Alberto Muñoz nació en Buenos Aires el 19 de febrero de 1951. Es psicólogo, poeta, músico, dramaturgo y guionista. Editó los libros Floresta-poemas (1979), La compañía mágica del circo (1980), Almagrosa (1981, 2ª ed. 1990), Acordeón a piano (1984), Terra balestra (1985), Dos épicas (con Eduardo Mileo) (1987), Tratado de verdugos (1989), Misa negra (con Eduardo Mileo) (1992), También los jabalíes enloquecen (1998), El deseo en El Pavo Real (2000) y Camiones (Ediciones en Danza, 2001), Venecia negra (con Javier Cófreces, Ediciones en Danza, 2003), Trenes (Ediciones en Danza, 2004), Canción de amor vegetal (con Javier Cófreces, Ediciones en Danza, 2006) y Pianoforte (tratado ecléctico sobre el arte musical (Ediciones en Danza, 2006). Formó parte de M.I.A. (Músicos Independientes Asociados). Como solista editó los siguientes trabajos musicales: El gran pez americano (1987), Lo que sale una trompeta (radioteatro, 1989), Misa negra (1991), Los últimos días de Johnny Weismüller (1996) entre otros. En teatro musical: La compañía mágica del circo (con Lito Vitale) (1980), La mujer sin cabeza (con Luis Trochón) (Montevideo, 1996), ¡Kapelusz! (1997), Abel cazador de Caín (1998), Academia de baile Orestes (1998), Ten, los diez mandamientos (con Diego Villa) (2000), El deseo en El Pavo Real (2001). También es guionista de TV.

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